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Carlos Avila Molina Ministro de Educación
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Queridos Jóvenes:
La participación de la juventud en esta importante Reunión les otorga el beneficio de poder realizar una de las reflexiones mas importantes en sus vidas.
Se encuentran no frente a las puertas de su futuro sino en el medio del mismo, así es, Ustedes no son el futuro de la humanidad, son ya su presente y como tal comparten la responsabilidad de conocerse, de comprenderse, de crear los lazos de hermandad que nos den a los adultos y a los niños y niñas del mundo la esperanza de un mundo mejor, un mundo lleno de igualdades, de libertad moderada por altos valores éticos, morales, cívicos y sobre todo espirituales.
El mundo que hoy cada uno de Ustedes decida y se comprometa ayudar a construir, no puede excluir la atención que requiere la mejora sostenida de la calidad de la Educación, calidad que los Gobernantes y los Ministros de Educación del mundo compartimos no debe ser diferente en nuestras naciones aún y cuando estamos concientes que el reto es enorme y que a algunos nos será mas difícil que a otros alcanzarle pero que también significa que debemos trabajar de manera incansable por lograr igualdad de educación sin ninguna discriminación.
Pedirle a los adultos que se preocupen por la niñez y la juventud ha sido un clamor bastante tradicional pero pedirle a la juventud que se incorpore a este esfuerzo no deja de ser motivador y, sobre todo retador : Retemos al pasado y atrevámonos a dejar de ser únicamente espectadores en la vida pues cuando menos lo esperemos, estaremos ya no en las graderías viendo el juego sino que se nos llamará a jugar y no podemos en ese momento seguir esperando que otros ocupen nuestro lugar y, cuando ya sea tarde, criticar lo que no fuimos capaces de construir.
Nuevas formas de estudio, cooperación entre jóvenes, compartimiento de prácticas exitosas de investigación, movilización de recursos y esfuerzos para apoyar a quienes lo necesitan aún en nuestros propios países, son entre otras, formas ineludibles de responsabilidad que hacen la diferencia entre una juventud temerosa y no comprometida y una juventud con voluntad y compromiso con sus acompañantes en este planeta : niños, adultos y jóvenes.
Que el espíritu de la juventud se pronuncie victorioso sobre este reto y que dejando a un lado las diferencias que en el pasado nos han distanciado, hagamos hoy un compromiso por conocer y ser parte de los compromisos de nuestras naciones para brindar una Educación con Calidad para Todos.
De Ustedes y uniéndonos a su deseo por un mundo mejor .
