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Blanca Ovelar de Duarte Ministra de Educación y Cultura Magister en Educación de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas, Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción”. Maestría en Educación - Universidad Nacional de Asunción. Curso de Doctorado en Psicología Educacional, U.N.A. Orientadora Educacional y Vocacional, Instituto Superior de Educación “Dr. Raúl Peña”, Asunción. Mejor Egresada. Medalla de Oro de la Presidencia de la República. Profesora de Educación Primaria, Instituto de Formación Docente del Centro Regional de Educación “Juan E. O’Leary” de Concepción, Mejor Egresada. Medalla de Oro de la Presidencia de la República. Ocupó cargos de Ministra de Educación y Cultura (desde 2002 – Cargo Actual); Viceministra de Educación del M.E.C. de 1999 hasta 2002. Directora General de Educación Superior del MEC (Enero a agosto de 1998). Directora del Dpto. de Formación y Especialización Docente y de Orientación Educacional y Vocacional del MEC. Ejerció la docencia en Nivel Terciario, Universitario y Post Grados en Universidades Nacionales y Privadas. Como docente para la Educación Primaria y Media. Orientadora Educacional y Vocacional. Realizó diversos Cursos y pasantías en nuestro país y en el exterior. Posee experiencia en representación del país en Foros y Conferencias Internacionales. Publicó diversos materiales educativos y de formación docente. |
Calidad de la Educación e Inclusión Social
El Paraguay, que al inicio de la década del 90 se abrió con esperanzas hacia un nuevo horizonte en el marco de una sociedad democrática, ha asumido que la educación es central en la construcción de su destino y ha iniciado una profunda transformación en el sistema educativo.
La Reforma Educativa nace inspirada en los fundamentos de la Educación para Todos y los afanes de una educación democrática y liberadora para un pueblo sumido bajo la tiranía.
A más de 10 años de sus primeros pasos, tenemos hoy una reforma que va produciendo resultados, que tiene el mérito de aprender de su experiencia y de abandonar la práctica de imponer los cambios desde arriba; para unir las mejores voluntades y construir día a día con el esfuerzo del Estado y la sociedad civil una educación que no reproduzca desde el sistema educativo un orden social injusto.
Los esfuerzos se orientaron a la inclusión de los sectores sociales más desfavorecidos. Resaltamos la educación pre-escolar que ha pasado a ser obligatoria y ha evolucionado de una cobertura de 17% en el año 91 al 86% en el año 2003. La incorporación del ciclo básico de la secundaria como parte de la educación obligatoria y gratuita permitió crecer la cobertura de 12 a 15 años de 21 a 84% en los años que lleva la reforma.
Persisten, sin embargo, enormes desafíos en relación al mejoramiento de la calidad y equidad educativa que obligan a la aplicación de programas compensatorios.
Concientes de que estamos insertos en un complejo escenario mundial, queremos configurar desde la educación las estrategias para resistir las turbulencias de una globalización asimétrica, que produce dominación económica de los países más ricos ante el conformismo y la inercia de los países más pobres que tienen en la educación la estrategia esencial para su desarrollo.
