Oficina Internacional de Educación

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Historia

En 1925, la OIE fue fundada en Ginebra como organización no gubernamental de carácter privado por los principales pedagogos suizos para proporcionar un liderazgo intelectual y promover la coordinación internacional en materia de educación.

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En 1925, la OIE fue fundada en Ginebra como organización no gubernamental de carácter privado por los principales pedagogos suizos para proporcionar un liderazgo intelectual y promover la coordinación internacional en materia de educación.

La fundación de esta nueva organización se debió en gran parte a una iniciativa ginebrina. Entre sus fundadores se encontraban Edouard Claparède, Pierre Bovet y Adolphe Ferrière.

En 1929, se abrió la composición de la OIE a otros países y se convirtió en la primera organización intergubernamental en el ámbito de la educación.

Al mismo tiempo, Jean Piaget, profesor de Psicología de la Universidad de Ginebra, fue nombrado Director  de la OIE y la dirigió durante casi cuarenta años, período durante el cual Pedro Rosselló fue el Subdirector de la Oficina.

En 1934, la OIE comenzó a organizar la Conferencia internacional de instrucción pública  [International Conference on Public Education] (que pasó a llamarse Conferencia Internacional de Educación). Desde 1946, se ha convocado conjuntamente con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), creada en 1945. Desde 1969, la OIE es parte integrante de la UNESCO, aunque conserva su autonomía intelectual y funcional.

En 1999, la OIE pasó a ser el instituto de la UNESCO responsable del contenido educativo, los métodos y las estrategias de enseñanza y aprendizaje mediante la elaboración de currículos.

El mandato principal de la OIE ha cambiado a lo largo de los años. Alcanzó su apogeo en 2011, cuando en la 36ª reunión de la Conferencia General  de la UNESCO, la OIE fue declarada centro de excelencia en currículo y asuntos conexos.

El actual mandato consiste en fortalecer la capacidad de los Estados Miembros para diseñar, elaborar y aplicar currículos que aseguren la igualdad, la calidad, la pertinencia para el desarrollo y la eficiencia de los recursos en los sistemas educativos y de aprendizaje.

El mandato la faculta a apoyar la labor de los Estados Miembros para aplicar el Objetivo de Desarrollo Sostenible  cuatro (ODS 4): “garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos ”.